Tejidos de tragedia
Archivos
Fecha
Autores
Director/Asesor
Contribuidores
Título de la revista
ISSN de la revista
Título del volumen
Editor
Título del libro
Tipo
Seleccione un documento PDF para visualizar
Resumen
La vida es la primera obra de arte que nos pertenece y nosotros, en ese sentido, somos los artistas que intervenimos y transformamos, que habitamos en términos heideggerianos, nuestra creación, pero somos impertinentes y, por naturaleza, nos vemos conminados a romper leyes, reglas, tiempos y medidas. Esto evidencia la esencia inquieta de nuestra condición. He aquí la razón por la cual la vida humana se inscribe en una espiral presurosa de ascensos y descensos constantes. Nos sabemos tan imperfectos, tan artísticos, que aprendemos a hacer del desacierto una verdadera exposición y nuestra vida la habitamos desde la muerte. En palabras de Heidegger sólo el hombre muere y, además, de un modo permanente, mientras está en la tierra, bajo el cielo, ante los divinos.
