Abstract
Se quejaba un escritor mozo de que a su paso por numerosas Universidades Europeas sólo había encontrado un cementerio de placas y monumentos conmemorativos, en tanto que los Institutos Rusos, desprovistos de tales embelecos, aparecían plenos de bullicio estudiantil y en loca actividad investigativa. . . Graves síntomas de nuestra época, Señores, éstos .que representan un pueblo materialista que desprecia el pasado, que vive la hora presente como si fuera la primera de un mundo creado por ellos, olvidando cómo para marcar el reloj las doce debió pasar la manecilla por tan lento recorrido de horas y horas estructurando el día.